Y ahora estoy aquí,
sentada en el suelo,
donde tantas veces estuve,
donde tanto pasé
y donde tanto te hice pasar.
Y me doy cuenta de que nunca llegamos a aquel invierno soñado.
A aquel del que tanto hablamos.
Que al final estaba todo lleno de promesas vacías.
Como siempre...
Como todo...