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domingo, 27 de febrero de 2022

He conocido a un pájaro

He conocido a alguien. 

He conocido a alguien de forma tan absurda y bella que se ha convertido en mi mejor película.
Y el tiempo, tan efímero, que tenemos para seguir conociéndonos, 
las circunstancias en las que estamos inmersos 
y las experiencias que nos ha brindado la vida, 
están tan en contra, 
que ya sé que va a ser a la vez mi peor cortometraje.

viernes, 11 de enero de 2019

Sobre la persona perfecta

Sigo aprendiendo. De alguna forma, afortunadamente, nunca paro de hacerlo. 
Aún cuando siento que ya lo he visto o comprendido todo, ZAS. Viene algo nuevo. 

Así que, seré breve, en cuanto a la persona perfecta, y a tu tú, aún más perfecto o perfecta:

El truco está en valorar a quiénes de verdad merecen la pena, en lugar de malgastar el tiempo en otros, o recalcar los defectos de estos.

Aquella persona que, aunque no haga siempre lo que esperas, haga más de lo que esperarías de nadie.

lunes, 21 de marzo de 2016

De cielos y otras causalidades

Recuerdo perfectamente que una de las cosas que más me llamó la atención cuando fui a Chipre fue el cielo.
Tal vez fuese porque estábamos en un pueblo en la montaña, porque me inspiraba más a la calma, o simplemente porque nos pasábamos los días en la calle. 
O tal vez no.
Quién sabe.
El caso es que las nubes se movían increíblemente rápidas; y, a veces, sorprendentemente bajas.

viernes, 15 de enero de 2016

Seis meses en la otra punta del mundo

Hoy, exactamente hoy, hace seis meses que llegué aquí.

A Cancún. A esa ciudad-pueblo al que la gente va de luna de miel, a pasarse la vida de playas y de fiestas, por su hermosura. Yo os diré que es bello, sí. Pero he de decir que no he encontrado las mejores playas del mundo, como dicen. Que sólo habré pisado la playa unas seis veces en todo este tiempo. Que echo de menos las fiestas de Sevilla hasta el amanecer, sin que me cobren un ojo de la cara por ser extranjera, haciendo botellona antes de entrar, sin que me intenten meter mano o ligar conmigo de mala manera a cada paso que doy, y sin que me quieran echar de los sitios antes de tiempo,

jueves, 1 de octubre de 2015

Don de gentes

Lo que más me ha llamado la atención de todo lo que he descubierto a estas alturas es que no sólo los tontos son falsos. Ni todos los falsos, tontos.
Que no toda la gente que parece buena lo es, ni hay que huirles a todos los que tengan aspecto chungo. Y no. Ni siquiera en México. Es más, especialmente en México.

Que no es oro todo lo que reluce, ni trozos de carbón todo aquello que tizna.