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sábado, 22 de julio de 2017

Odio al amor, pero lo sigo amando

...Oh là là, l'amour...
¿Qué tendrá el amor, que siempre es lo que estamos buscando? Sí, sí, todos. También aquella persona que "odia" y critica a todas las parejas. Los de los "qué empalague", "qué agobio", "el amor no existe". Sí, sí. Tú también. Quieras admitírtelo o no, lo deseas con tanta fuerza que te duele. Sólo de pensar que no lo has encontrado. 

martes, 6 de septiembre de 2016

Personalizándome

Siempre intento evitar escribir sobre cosas muy personales. Por vergüenza, por timidez, porque no es justo que alguien que me lea sin conocerme me conozca más que mi propia familia. O porque eso es ponérselo muy fácil a un asesino en serie.
Bueno, lo cierto es que sí lo escribo, pero nunca lo publico.

viernes, 15 de enero de 2016

Seis meses en la otra punta del mundo

Hoy, exactamente hoy, hace seis meses que llegué aquí.

A Cancún. A esa ciudad-pueblo al que la gente va de luna de miel, a pasarse la vida de playas y de fiestas, por su hermosura. Yo os diré que es bello, sí. Pero he de decir que no he encontrado las mejores playas del mundo, como dicen. Que sólo habré pisado la playa unas seis veces en todo este tiempo. Que echo de menos las fiestas de Sevilla hasta el amanecer, sin que me cobren un ojo de la cara por ser extranjera, haciendo botellona antes de entrar, sin que me intenten meter mano o ligar conmigo de mala manera a cada paso que doy, y sin que me quieran echar de los sitios antes de tiempo,

martes, 28 de julio de 2015

Toma de contacto. Y risas

¿Sabéis? México es un carpe diem extremista. Un ‘vivir al día’ literal. Aquí la gente cambia de trabajo como de ropa (y ya es decir, teniendo en cuenta el clima). Si hoy se dio un buen día, puede que comas caliente. Si mañana te echan, y el próximo trabajo no te da como para pagar la luz, duermes dos días sin ella. A la gente se le olvida pagar las facturas. Literalmente. No porque seas pobre, no porque no te llegue el dinero. Y no pasa nada. Se puede sobrevivir un día sin Internet, dos sin agua, o sin luz, hasta que los pagues. Y nadie se extraña. Y no te cortan los suministros de por vida (ni de por meses). Y no te critican. Y no ocurre nada.