viernes, 29 de enero de 2016

Una tarde cualquiera de una historia tuya y mía

Recuerdo perfectamente aquel día -ya sabes que tengo buena memoria-.
Una tarde de domingo. Yo aquí encerrada. Tú allí ocupado. 
Como solía ser. Como éramos nosotros.
Yo llevaba horas aguantándome las ganas de escribirte.
Me había propuesto no agobiarte. Aprender a extrañarte.

viernes, 15 de enero de 2016

Seis meses en la otra punta del mundo

Hoy, exactamente hoy, hace seis meses que llegué aquí.

A Cancún. A esa ciudad-pueblo al que la gente va de luna de miel, a pasarse la vida de playas y de fiestas, por su hermosura. Yo os diré que es bello, sí. Pero he de decir que no he encontrado las mejores playas del mundo, como dicen. Que sólo habré pisado la playa unas seis veces en todo este tiempo. Que echo de menos las fiestas de Sevilla hasta el amanecer, sin que me cobren un ojo de la cara por ser extranjera, haciendo botellona antes de entrar, sin que me intenten meter mano o ligar conmigo de mala manera a cada paso que doy, y sin que me quieran echar de los sitios antes de tiempo,

jueves, 29 de octubre de 2015

Otros tipos de machismo (I)

He esperado mucho tiempo para publicar sobre esto. He aguantado para conocer a mucha gente y hablar con mucha otra, antes de poder escribir un post sobre el machismo.
Aun así, lo que aquí voy a decir está incompleto. Falta mucho que comentar sobre el tema e intentaré tratar todos los puntos que me parecen esenciales al respecto en los próximos posts.

No obstante, y ante todo, quiero dejar claro aquí que no me considero feminista. Por el simple hecho de que de unos años a ahora, ese concepto se ha malogrado y manoseado hasta el punto de convertirlo en superioridad femenina, y a las mujeres en "anti-hombres".

viernes, 16 de octubre de 2015

Ser "el extranjero" cansa

Ser extranjero cansa.
He tardado mucho en darme cuenta de esto. En entender algunas malas caras. Algunos días, minutos y horas. En comprender por qué para la gente es duro, y por qué regresan. En llegar a tan sólo imaginarme en qué consiste el supuesto reto de vivir fuera, algo a lo que yo nunca temí. 
Y sigo sin hacerlo. Pero al menos ahora ese miedo que intentaron infundirme todos los que me rodeaban cuando dije que me iba, ese -para mí- pánico irracional, tiene algún fundamento.

jueves, 1 de octubre de 2015

Don de gentes

Lo que más me ha llamado la atención de todo lo que he descubierto a estas alturas es que no sólo los tontos son falsos. Ni todos los falsos, tontos.
Que no toda la gente que parece buena lo es, ni hay que huirles a todos los que tengan aspecto chungo. Y no. Ni siquiera en México. Es más, especialmente en México.

Que no es oro todo lo que reluce, ni trozos de carbón todo aquello que tizna.

jueves, 10 de septiembre de 2015

México duele

México es un país de costumbres. Buenas y malas. Movibles y arraigadas.
Pero, por encima de esas costumbres, las convenciones nunca tendrán más valor.
Porque no hay nada más maravilloso que la riqueza cultural de lo ancestral; ni nada más odioso que oír sin escuchar, que ver sin mirar, que vivir tu vida sin que sea tuya...

Lo cierto es que, a estas alturas, México me duele. No porque ya me sienta mexicana,

jueves, 27 de agosto de 2015

Nada importa. Cuando te vas

Hay un momento en tu vida en el que todo importa. Todo hace falta. Todo es necesario. Nada te sobra. En el que cuando tu madre hace limpieza en tu cuarto, y te manda tirar viejos juguetes y trastos, cada despedida te hace llorar. No se pueden tirar ciertas cosas. No se puede vivir sin tales otras.

Pero si eres afortunado, si te toca vivir algunas experiencias, tu perspectiva, tu percepción de la realidad se distorsiona enormemente.

Cuando te vas te das cuenta de que nada importa.

viernes, 21 de agosto de 2015

Cuando me vaya

A falta de un mes para irme, ya no quería hacerlo.
Parece increíble, pero cuanto más ansías algo, cuanto más idealizado lo tienes, más miedo da conseguirlo.

Y lo cierto es que, como muchos otros, llevaba prácticamente toda mi vida deseando dejar mi ciudad, mi casa, vivir sola, con amigos, con desconocidos, con extranjeros.
Llevaba desde que tenía uso de razón planeando cómo sería mi experiencia de intercambio,

martes, 11 de agosto de 2015

Cuando viajas. Americanos y europeos

Los europeos somos un conjunto más o menos homogéneo, por mucho que lo neguemos. 
Y otro tanto pasa con los americanos. Los del Norte y el Sur, Estados Unidos y América Latina.
Somos un todo al que pertenecemos, más allá de nuestra aldea, pueblo, ciudad, comunidad, estado o país. Tenemos mentalidad europea y ellos mentalidad americana. 

Y aunque en un principio yo no me considero mentalmente europea cuando soy española -y a veces ni siquiera creo tener mentalidad de España-

jueves, 30 de julio de 2015

De amor y otras miradas

Hoy los miré. Vi a un matrimonio de mediana edad, con hijos, de los típicos que te encuentras peleando por la calle en España, o que no se miran, o que no se tocan desde hace años. Los miré. Y se besaban. Se besaban y se sonreían. Bromeaban entre ellos. Se miraban con amor y eran felices. Todos se veían felices. Ellos parecían dos quinceañeros enamorados. Y, en conjunto, todos parecían buenos amigos. Como debe ser.
Ni siquiera tenían dinero. Ni siquiera vivirían en una mansión.

martes, 28 de julio de 2015

Toma de contacto. Y risas

¿Sabéis? México es un carpe diem extremista. Un ‘vivir al día’ literal. Aquí la gente cambia de trabajo como de ropa (y ya es decir, teniendo en cuenta el clima). Si hoy se dio un buen día, puede que comas caliente. Si mañana te echan, y el próximo trabajo no te da como para pagar la luz, duermes dos días sin ella. A la gente se le olvida pagar las facturas. Literalmente. No porque seas pobre, no porque no te llegue el dinero. Y no pasa nada. Se puede sobrevivir un día sin Internet, dos sin agua, o sin luz, hasta que los pagues. Y nadie se extraña. Y no te cortan los suministros de por vida (ni de por meses). Y no te critican. Y no ocurre nada.

sábado, 2 de mayo de 2015

Los habitantes de la noche

Dicen que hay dos tipos de personas: las que atropellan y las que son atropelladas...
Pues bien, yo digo que cuando cae la noche, las posibilidades se multiplican.
Está quien atropella sin querer, quien lo hace a conciencia y quien intenta atropellar. 
Quien paga los destrozos, quien los ignora, quien es atropellado y quien se deja atropellar para cobrar la indemnización. 

Y todo porque de noche, dicen, todos los gatos son pardos.

lunes, 16 de marzo de 2015

El secreto de la infelicidad

Hace un tiempo solía pensar que mi vida era una locura. En ese momento, entre la niñez, la adolescencia y la juventud, realmente lo era. Siempre lo había sido. Y por mucho que digáis que los problemas de esa época no son de verdad, para mí fueron los más reales. O tal vez sólo fuese por el hecho de que aún estaba experimentando con la vida, con las personas, conmigo misma…

Y es que la crisis de “encontrarse a sí mismo” es algo de película de Hollywood hasta que te percatas de que esos momentos de ansiedad, agobio, llanto y mal humor intercalados con risas descontroladas, desconfianza en los demás, odio personal y existencialismo crónico no son más que tu entrada en esa fase de “madurez”.

martes, 23 de septiembre de 2014

La vida a piezas

La vida está compuesta por puzzles, formados a su vez de millones de piezas... Cada momento, cada situación, cada circunstancia, son un rompecabezas en sí mismo. Cuando se completan, todo es perfecto...
Aunque todo el mundo sabe que la felicidad y satisfacción de haber montado un puzzle no duran eternamente... Al poco tiempo simplemente se olvida, o pasa a un segundo plano.

Hay puzzles que empezamos con mucha ilusión, con ganas y energía; y que acabamos dejando.

lunes, 15 de septiembre de 2014

¿Qué viene ahora?

Me pregunto qué diferencia existe entre una relación de pareja, una de padre e hijo, una de amistad... Las desigualdades parecen obvias pero no lo son. 

Si una relación de pareja es disfrutar del tiempo juntos, tener cosas en común, poder conversar durante horas...¿no es así una relación de amistad? Diríamos entonces que la relación de pareja se caracteriza por el sexo. ¿Y dónde quedan los follamigos, los "amigos con derechos"? Y una relación padre e hijo...¿no se basa también en saber disfrutar del tiempo juntos?